Esta etapa de bienvenida y acomodo de nuestro sobrino a nuestra casa, por segunda vez, ha sido una montaña rusa, como la vida en sí.
Tenemos mucho qué celebrar y se los queremos contar:
- Nuestro sobrino se ha adaptado increíblemente a la rutina que hicimos para él, por supuesto que las primeras semanas estuvieron llenas de ¨no puedo¨, ¨no quiero¨, ¨estoy cansado¨, ¨es muy difícil para mi¨. Pero ahora en muy pocas ocasiones oímos esas frases.
- Nuestro sobrino decidió el momento en que quería dormir en un cuartito solito, con luz apagada y con Dios, como diría él.
- Nuestro sobrino se ha integrado increíblemente al kinder.
- Nuestro sobrino ha mejorado notablemente sus posturas y movilidad.
- Pudimos ver por primera vez en nuestro sobrino un sentimiento genuino de ¨empatía¨.
Tenemos mucho qué agradecer a Dios, y queremos aclarar que cuando decidimos que nuestro sobrino volviera a nuestra casa, sabíamos el costo que eso implicaba, debido a las múltiples terapias, aparte de sus necesidades básicas. Pero desconocíamos totalmente cómo lo íbamos a pagar, nosotros que creemos en ¨hacer lo que Dios nos pide, y EL se encargará de ver cómo lo hacemos¨. Para algunos expertos en contabilidad eso es ser irresponsables, pero para nosotros eso se llama vivir en FE, y les vamos a contar lo que pasa cuando vivimos en FE.
- Recibimos la donación de la andadera posterior que necesitaba.
- Recibimos la donación de una silla de ruedas para aprenda a usarla, y no andarlo en un coche. Porque incluso aunque llegue a caminar, siempre va a necesitar de un soporte para moverse largas distancias.
- Recibimos donaciones para el pago de sus terapias en el agua, ocupacional, física, y equinoterapia.
- Recibimos donaciones de zapatos CROCS los cuales le quedan perfectos con las férulas.
- Recibimos donaciones para pagar el kinder.
- Recibimos donaciones para terminar un trabajo que ocupaba en sus dientitos.
- Su teacher en el kinder tiene estudios en Educación Especial
La verdad, la mayor lección y confirmación la recibimos nosotros, al recibir toda esas colaboraciones, porque sentimos a Dios cuidando de los ¨suyos¨, a veces en nuestra humanidad pensamos que estos niños ¨no tienen a nadie¨ pero tienen lo único que ocupan, a Dios a su cuidado.
En nuestra casa no falta nada, pero no falta porque tengamos unos ¨trabajazos¨ o por que somos ¨herederos¨, definitivamente tenemos la bendición de tener trabajos que nos encantan, y definitivamente contamos con el apoyo de nuestras familias cuando los necesitamos, pero mi punto es, que cuando se vive en FE, Dios siempre se encarga de darnos lo que necesitamos, ni más ni menos.
Un día de estos escuché a nuestro sobrino preguntarle a mi esposo, ¿tío porqué mis piernas no hacen lo que les digo? Esa pregunta me recordó su discapacidad, pero también me hizo pensar en cuántas veces OCUPAMOS tener FE, pero no QUEREMOS tener FE.
En este momento, los terapeutas están trabajando en la fuerza física que nuestro sobrino requiere para ponerse de pie, y si lo tomas sólo de los dedos, él se puede poner de pie. Pero en ese momento empieza a sudar y decir en tono de pánico ¨no me quiero caer¨.
Este mes, nuestro hijo de 11 meses aprendió a caminar, por pura curiosidad, y así como lo he visto levantarse, lo he visto caerse. Por la situación de negligencia en que nuestro sobrino creció, se le imposibilitó el movimiento por sus 3 primeros años de vida. Y hoy creo que ese fue el mayor daño que le pudieron haber hecho, el hacer creer que NO PUEDE. El no cree que pueda caminar, y el no quiere-poder caminar. Incluso en los niños con familias ¨funcionales¨ creo que el mayor daño que se le puede hacer a un niño, es hacerle creer que NO PUEDE, o que DEPENDE de alguien para lograr sus sueños.
Pero también pasa en el agua, el terapeuta del agua, nos dice que él ya puede nadar sólo, pero que ¨el no lo cree¨. Entonces si alguien no está cerca, deja de nadar, pero si le das un dedo, nada como un pez.
Para eso estamos, para darle ¨ese dedo¨, pero también para enseñarle que lo que más necesita es CREER.
Nuestro trabajo como ¨tíos¨ es ser ¨como padres¨. Un padre no está interesado en diagnósticos, sino en posibilidades. Un padre no se pone de colchón para que su hijo ¨no pueda¨, por el contrario, le convence de que si SE ESFUERZA, PODRA. A su manera, pero LO LOGRARA.
Un terapeuta nos recomendó hacerle un molde de yeso para trabajar la postura de pie, entonces le hicimos una pista de carreras para motivarlo. Esto estimula la postura correcta y los músculos de la espalda. En el momento en que el veía que se estaba sosteniendo sólo, empezaba a llorar y sudar por su miedo a caerse, aunque el se sostenía perfectamente. Seguiremos haciendo esta tarea, pero eso nos comprobó que actualmente su discapacidad emocional es mayor que la física.
Pero, nos parecemos tanto a él, cuántas veces hemos dejado de hacer algo, o de creerle a Dios por algo, sólo porque ¨nunca hemos hecho eso¨, o ¨porque nos da miedo caernos¨. Es tan cómodo quedarnos gateando en el suelo, porque es lo que nos da seguridad, es donde hemos estado más tiempo, en vez de ponernos de pie y ver la vida desde otra perspectiva, aunque eso requiera caídas también.
Los invitamos de nuevo a seguir siendo TIOS de nuestro sobrino, y colaborar en el proceso de mostrarle que SI PUEDE. Agradecemos por sus oraciones, que créannos que las hemos sentido. También toda donación se convierte en ORO en nuestras manos, y nos encanta mantenerlos informados para que puedan sentír cómo sus colaboraciones tienen efectos diarios en la vida de nuestro sobrino. (nos pueden escribir para brindarles las cuentas bancarias).