A nosotros nos gusta la buena comida, la Fórmula Uno, los juguetitos electrónicos y los viajes por el mundo, no tenemos todo eso…. jajajaaj, pero la felicidad verdadera sí la hemos encontrado en estos momentos:
- Cuando vemos a nuestro sobrino dormir profundamente, teniendo la confianza de que está a salvo.
- Cuando le encontramos las cosquillas y ríe sin medida.
- Cuando logramos conocer sus intereses (los toros y el futbol), y cuando lo oímos balbucear de ello toooodo el día.
- Cuando lo vemos sentarse en la mesa y comer con su cucharita, cuando el primer día lloró fuertemente porque quería comer en el suelo. (creemos que nunca había comido en una mesa)
- Cuando lo escuchamos decir “al agua pato” después de que el primer día odió la ducha. (no estaba acostumbrado al agua)
- Cuando tío hace la oración en la noche y agradece a Dios por el día, y nuestro sobrino agrega cosas que para él fueron importantes.
Para nosotros, esto es lo mejor de lo mejor.