Les escribimos para contarles que ya nuestro sobrino no está con nosotros, fue una semana muy curiosa. Porque teníamos que prepararnos nosotros y preparar a nuestro sobrino para la transición.

Para la gloria de Dios, el torillo, hoy está en la casa de una familia donde a veces iba de paseo, es una familia amiga, a la que él conocía y quiere muchísimo, y donde le quieren en dosis gigantes. Para que ustedes vean que estos procesos no son “normales” son “sobrenaturales” y Dios se encarga de los más mínimos detalles.

El torillo iba feliz, recuerden que ellos viven estos procesos diferente a nosotros, por supuesto que hicimos una gran tarea en que se sintiera cómodo en el proceso de ir a una nueva familia, pero sus preguntas (cuando no sabía quien era la familia) eran “¿la nueva familia tiene tele ?”, “¿y me puedo llevar esta camisa de Cars?”

Dios nos bendijo ayer, con un día increíble de despedida, a pesar que tenemos casi 22 días de verlo sólo modo “defensa” y de vez en cuando cuando la “militarización ha sido extrema” veíamos de nuevo al niño de 3 años que el mismo no sabe que es, ayer como un adulto que sabe que se despide aplicó todas las normas de etiqueta, de convivencia y hasta de afecto que le hemos enseñado, pero no como quien busca control o conseguir algo a cambio, sino como quien al final de 5 meses reconoció las lecciones aprendidas. Creemos que Dios sabía que ocupábamos recordarlo así como lo vimos ayer.

Ayer le compramos una maleta de Cars para que se llevara sus cositas, el escogió los juguetes que se llevaría y los que le regalaría a un niño que no tiene juguetes, también cocinamos un queque para la nueva familia. Hoy se despertó entre globos para despedir su camita, y le regalamos 2 globos, uno con un dibujo de nosotros y otro con un dibujo de la otra familia, nuestro globo lo dejamos irse, en símbolo de despedida, porque ya no nos volveremos a ver.

También se despidió de nuestra perrita con un fuerte abrazo, y me recordó que hace 5 meses no sabía lo que era un abrazo.

photoPor nuestra parte reconocemos que aveces no sabemos ni explicar cómo nos sentimos, hemos reído y llorado. Pero realmente sentimos que Dios tiene nuestro corazón en el lugar correcto desde el inicio, en el proceso y ahora en la despedida. Esta aventura no tenía como objetivo ningún sentimiento egoísta, de hecho nunca hemos hecho algo tan poco egoísta en nuestras vidas.

Volviendo a la realidad que estos niños  “tienen huecos” que humanamente no existe forma de llenar, mi madre me compartió una frase que nos reconforta.

Cuando el DAR se convierte en nuestra RECOMPENSA los resultados visibles, pierden importancia. 

 Nuestro sobrino nos enseño a amar como Dios ama, en libertad, sin egoísmos, sin poseer, aceptando realidades que sobrepasan voluntades, y nos sentimos satisfechos a haber encontrado ese amor dentro de nosotros.

Gracias por sus oraciones, donaciones y por estar pendiente de nosotros. Por leernos, escucharnos y tratar de entendernos cuando este mundo de “tíos” parece tan ajeno a lo normal.

A nuestro sobrino le cantamos esta canción de Crossover, y tragamos grueso cada vez que lo escuchamos cantarla. Porque creemos realmente que así Dios ha actuado en su vida. Dios empezó una AVALANCHA hace 5 meses en nuestras vidas, en la de nuestro sobrino y creemos que en las de ustedes también, este efecto AVALANCHA ya no para.

“nos abrazó, nos llena de calor, nos abre el mundo y el mar se calma

nos envolvió, como una avalancha un estruendo, no estamos solos

llevame, bajo tus alas, nada nos va a pasar

enciendes en mi, una llama que nunca se va a apagar

como una avalancha, como un estruendo”